ANA VÁSQUEZ

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Acciones para consolidar la participación política de las mujeres

 

Hay que reconocer que esta década ha sido decisiva para la definición jurídica garante del pleno ejercicio de los derechos políticos de las mujeres. Es resultado de una larga lucha de muchísimas mujeres y cada vez más hombres que han buscado para México una sociedad más justa e igualitaria. A tan solo cuatro años de la Reforma Político Electoral que estableció el principio de paridad, en México y en Oaxaca ya hemos logrado la meta de instalar los primeros congresos legislativos  paritarios.

 

A nivel municipal, aunque el avance ha sido más lento, también se nota: En 2010, sólo 12 oaxaqueñas fueron presidentas municipales en municipios con el regimen de partidos políticos, lo que en el mapa general representó solamente el 8% contra el 92% que ocuparon los hombres. En enero del 2019, derivado del proceso electoral 2018, por primera vez habrá 52  mujeres presidentas municipales, en contraste con los 99 hombres que ocuparán el resto de las alcaldías, lo que representa un 34% vs el 65%. Un avance pero falta aun para llegar a la paridad. Además, es importante destacar que 103 mujeres ocuparán la segunda concejalía que debe ser destinada para la Sindicatura, frente a 83 hombres; y 254 mujeres y 271 hombres, ocuparan alguna Regiduría, lo que coloca ya casi en paridad a regidoras y regidores. Por el régimen de sistemas normativos internos, que son municipios indígenas en 2019 se sumarán 24 mujeres como Presidentas Municipales.

 

A pesar de los avances, tenemos presente que para las mujeres es importantísimo continuar preparándonos para ocupar un cargo público, pues a pesar del reconocimiento constitucional del ejercicio de nuestros derechos políticos-electorales, existen barreras estructurales, sociales, ideológicas, y limitaciones como violencia política,  simbólica y otros obstáculos que enfrentamos en el acceso al cargo de elección popular.

En este entendido quiero compartirles que a través de la Acción “Cohesión Social Oaxaca: Mujeres, ejerciendo sus derechos y sumando voluntades”, la cual es un esfuerzo de coparticipación entre la Unión Europea (EU) y la Secretaría de la Mujer Oaxaqueña (SMO), en el marco del Laboratorio de Cohesión Social II, hemos podido fortalecer los mecanismos de cohesión social e institucional en el Estado de Oaxaca, por medio de políticas públicas que mejoren la igualdad de oportunidades para niñas, adolescentes y mujeres de municipios indígenas en tres regiones del estado, atendiendo a cuatro componentes: 1) derechos sexuales y reproductivos; 2) derechos de participación política de las mujeres; 3) derechos al usufructo de la tierra y de los recursos naturales; y 4) de vinculación y cohesión interinstitucional para fortalecer los tres primeros componentes.

 

Bajo este esquema de trabajo, el pasado 19 de septiembre y el 6 de octubre de 2018, realizamos dos encuentros en las regiones de la cañada y la mixteca respectivamente, con mujeres autoridades municipales, quienes tuvieron la oportunidad de compartir sus experiencias y evaluar los aprendizajes obtenidos a dos años de gestión y desempeño en sus cargos.

 

Esta reflexión tuvo como propósito, el acopiar testimonios para poder transmitir estos aprendizajes a nuevas generaciones de mujeres electas. Así es como el pasado viernes, en colaboración con las instituciones integrantes del Observatorio de Participación Política de las Mujeres, se llevó a cabo el Taller: “Mujeres electas: sumando fortalezas para el ejercicio de sus gobiernos municipales”, el primero de varios en los que estaremos capacitando a las mujeres que serán autoridades municipales a partir del 1 de enero.

 

Dicho taller se desarrolló en tres ejes temáticos: 1) Capacidades para el ejercicio de gobierno; 2) Aprendizajes para resolver dificultades y conflictos; 3) El papel de las instituciones para la atención de violencia política por razones de género. El principal objetivo de este ejercicio, es que a través de las experiencias de otras oaxaqueñas que han fungido como autoridades municipales, así como de la guía de las especialistas y funcionarias públicas, encuentren herramientas que les permitan acelerar la curva de aprendizaje y fortalecerse.

Sin duda, estamos caminando con pasos firmes hacia la democracia igualitaria que deseamos, y por ello bien vale la pena hacer este tipo de intercambio de experiencias  que nos permita de manera conjunta, plantear metas comunes que seguramente promoverán un desarrollo socialmente más sostenible para nuestro Estado.

No basta con ganar el cargo, las instituciones debemos arroparlas y ellas prepararse y hacer redes porque el horizonte nos compromete a todas. Recuerdo con pertinencia las palabras de la presidenta Michelle Bachellet, dan sentido a acciones como esta: “Cuando una mujer llega sola a la política, cambia la mujer. Pero cuando muchas mujeres llegan a la política, cambia la política.”

Ana