ANA VÁSQUEZ

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Retos y perspectivas de la participación política de las oaxaqueñas

Sin lugar a dudas uno de los hechos más trascendentes del presente año, ha sido el histórico establecimiento constitucional de la Paridad en Todo, con el cual, simbólica y legalmente termina una era de regateo para el pleno ejercicio de las mujeres a cargos de elección popular y de función pública. Sin embargo, la realidad constata que hay un trecho sinuoso y estrecho para que dicho principio sea una realidad, particularmente en lo local.

Teniendo esto en mente, a iniciativa de la asociación civil Solidaridad Internacional Kanda (SIKANDA), en conjunto con el Centro Profesional Indígena de Asesoría, Defensa y Traducción (CEPIADET), la Secretaría de las Mujeres de Oaxaca y la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales del estado, impulsamos la realización de un Conversatorio que nos permitiera escuchar de viva voz la experiencia de cuatro oaxaqueñas que están abriendo camino en sus comunidades para generar este cambio político y social.

Aprovecho para agradecer las valiosas participaciones de la Regidora  Etelvina Hernández de Villa de Díaz Ordaz; a la lideresa comunitaria Nereida Hernández de San Pablo Güila; a la Presidenta Municipal María de Jesús Saveche, de Santa Inés Yatzeche; y a la Regidora Blanca Mendoza, de San Raymundo Jalpan; quienes con toda franqueza compartieron la realidad de la participación política de las mujeres en sus comunidades. Rescato algunos de los extractos más relevantes. 

“Originalmente fue una imposición de la Asamblea, yo no lo busqué y no me gustó que haya sido así”, inició con su exposición Etelvina. “Sin embargo, pensé: Ya estamos aquí, ahora hay que trabajar para que las mujeres entiendan que sí se puede, que no solo tienen que estar en la casa”. Eran solo dos mujeres en las 12 regidurías  de su localidad, por lo que al principio no las tomaban en cuenta y les costó trabajo hacerse escuchar. Etelvina cuenta que al asumir el cargo con responsabilidad, asistir a reuniones, recorridos y pasar el día afuera de la casa, en el imaginario colectivo había prejuicios, cuestionamientos y recriminaciones, que con frecuencia se manifestaban. 

Poco a poco y con mucho trabajo, las resistencias fueron cediendo, y Etelvina concluye: “de no haber sido por esa imposición, ¿cuánto tiempo habría tenido que pasar para darle oportunidad a las mujeres?” En el próximo cabildo ya no serán dos mujeres, sino 4, y poco a poco más mujeres comienzan a comprender que no sólo es su derecho, sino que tienen mucho que aportar a la comunidad.

Dentro de las participaciones del público, una líder de San Agustín de las Juntas manifestó: “Estamos tan cerca y a la vez tan lejos de la ciudad”. Ella señala que en su municipio la convocatoria de participación de la asamblea es discriminatoria (como en muchas otras). “No estamos peleadas con el escalafón de servicios, el problema es que fue hecho por hombres para hombres. Nosotras queremos la oportunidad de demostrar nuestra capacidad, no debería costar tanto trabajo”. 

Por su parte, la Presidenta Municipal María de Jesús compartió cómo al principio no aceptaban su cargo, “querían repetir las elecciones, y les dije, está bien háganlo hasta que quede quien ustedes quieran. No creí lograrlo. Cambió mi vida”. Sabemos que no ha sido fácil, sin embargo los resultados no se hacen esperar “actualmente estamos empoderando a más mujeres porque queremos que haya paridad en el nuevo Ayuntamiento”. 

Por su parte la líder Nereida, expresó que la participación de las mujeres aun es mínima por que no se le da importancia, no se difunden sus derechos, “muchas mujeres ni siquiera saben que la ley les protege ante la violencia, las prioridades son otras. Siempre habrá dinero para un camino o una construcción, pero no para capacitar mujeres o promover su desarrollo.” 

La audiencia las escuchó atentas, y en su oportunidad retroalimentó, había mucho que decir. De manera que nos dimos cuenta que el Auditorio de la Facultad de Arquitectura de la UABJO, se encontraba lleno de mujeres con experiencias semejantes, dónde poco a poco se desenmadejó la misma historia, con personajes y escenarios diferentes. 

Y aunque es una historia de mujeres que a base de mucho esfuerzo han superado los retos para poder ejercer un cargo de representación, y quienes los tocó picar piedra para que la igualdad de género vaya rompiendo paradigmas culturales patriarcales, es una historia que cobra fuerza, al darse cuenta que no son las únicas ni están solas, las instituciones y la ley las respalda.

Lo más importante que mujeres como Etelvina, Nereida, María de Jesús y Blanca ha hecho,  con su trabajo, es mostrar a los hombres que las mujeres pueden y quieren servir a su comunidad, y quitar el miedo de otras mujeres a salirse de los roles que tradicionalmente se les endilgaron.

Así es, como poco a poco, va haciendo eco en la realidad aquella frase de Michelle Bachelet: “Cuando una mujer llega a la política, cambia la mujer. Cuando muchas mujeres llegan a la política, cambia la política”. Desde el Observatorio de Participación Política de las Mujeres, nos mantenemos trabajando en dar acompañamiento, asesoría y atención a quienes lo requieren, pues no me cabe duda que el principal reto de las elecciones de los 417 municipios regidos por Sistemas Normativos Internos, es hacer efectivo el principio de paridad constitucional.

Ana